Ejemplos de Anáfora

La repetición de una palabra o un grupo de palabras al comienzo de un verso o de una estrofa es la definición más clara que tenemos cuando se trata de explicar lo que es una anáfora, pero lo cierto es que nos podemos encontrar con varios ejemplos al respecto de modo que a continuación os queremos hablar de en qué consisten las anáforas y nada mejor que hacerlo con los mejores ejemplos de anáfora.

La anáfora

anafora

Cuando hablamos de una anáfora, podemos estar hablando de una figura literaria que se basa en la repetición de una palabra, o de un elemento gramatical deíctico basado en hacer referencia a algo que aparece anteriormente en la misma frase.

Qué es la anáfora

En la literatura, consiste en la repetición de una palabra o de varias en el comienzo de una frase o estrofa, aunque también podemos encontrar anáforas cuando se trata de la prosa, al repetirse los comienzos de frases.

Como figura literaria que es, la anáfora pertenece a las figuras conocida como de repetición en el que encontramos también la aliteración, la epífora, el paralelismo y el polisíndeton.

La anáfora, como ocurre con las demás figuras de repetición, busca como objetivo el provocar un efecto sonoro. De este modo, cuando se repiten las mismas palabras se consigue resignificar el contexto, de modo que se logra que tenga más intensidad y un nuevo ritmo, del que incluso podemos decir que se convierte en un ritmo musical.

Dentro de la literatura ,tanto prosa como poesía, podemos encontrarnos distintos ejemplos de anáfora que hacen que lo explicado o narrado adquiera un ritmo mucho más evidente.

De todos modos como un recurso fónico y rítmico, la anáfora suele ser más frecuente en  la poesía que en la prosa. Aunque de todos modos, su función es la misma independiente del género literario. Como ya hemos mencionado, en el caso de la prosa, puede consistir en la repetición de distintas frases o grupos sintácticos.

Con los siguientes ejemplos de anáfora te quedará mucho más claro lo que queremos explicarte.

Ejemplos de anáfora

Ejemplos de anáfora literaria

Como hemos dicho, la anáfora es una figura literaria, un recurso retórico para embellecer un discurso o cualquier obra literaria, y que se basa en repetir una o más palabras al principio de los versos o las frases. Aquí tienes algunos ejemplos de anáfora literaria:

“Salid fuera sin duelo / salid sin duelo, lágrimas corriendo”, donde cada frase sería un verso, y donde se repite la palabra “salid” al principio de ambos.

También sería una anáfora lo siguiente:

La niña no ríe. La niña no llora”, donde se repiten las palabras “la niña” al principio de las frases, sin necesidad de que sean versos.

Esto son ejemplos de anáforas literarias. Como punto a destacar, puedes fijarte que se podría eliminar la segunda repetición, y lo que se dice seguiría teniendo sentido y entendiéndose fácilmente (“Salid fuera sin duelo / sin duelo, lágrimas corriendo” o “La niña no ríe [ni] llora”).

Ejemplos de anáfora en la poesía

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una alquitara medio viva,
érase un peje espada mal barbado;

era un reloj de sol mal encarado.
érase un elefante boca arriba,
érase una nariz sayón y escriba,
un Ovidio Nasón mal narigado.

Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egito,
los doce tribus de narices era;

érase un naricísimo infinito,
frisón archinariz, caratulera,
sabañón garrafal, morado y frito.

En este soneto de “Érase un hombre a una nariz pegado”, de Francisco de Quevedo ese “Érase en constante repetición, provoca que la poesía adquiera un ritmo que podríamos decir que es bastante musical.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

(Miguel Hernández, Elegía por la muerte de Ramón Sijé)

Mientras las ondas de la luz al beso
palpitaban encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
del fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera
¡Habrá poesía!

(Gustavo Adolfo Becquer, Rimas)

Dale al aspa, molino
hasta nevar el trigo
dale a la piedra, agua
hasta ponerla mansa
dale al molino, aire
hasta lo inacabable
dale al aire, cabrero
hasta que silbe tierno

(Miguel Hernández)

Por la honra no come el que tiene gana donde le sabría bien.

Por la honra se muere la viuda entre dos paredes.

Por la honra, sin saber qué es hombre ni qué es gusto, se pasa la doncella treinta años casada consigo misma.

Por la honra, la casada le quita a su deseo cuanto pide. Por la honra pasan los hombres el mar.

Por la honra mata un hombre a otro.

Por la honra gastan todos más de lo que tienen.

(Francisco de Quevedo)

Ejemplos de anáfora gramatical

Las anáforas gramaticales son elementos gramaticales deícticos que hacen referencia a un antecedente. Por lo tanto, dicho antecedente debe estar explícito. Aquí te dejo algunos ejemplos de anáfora gramatical:

“Aquel chico se respeta a sí mismo”, es una anáfora gramatical, ya que “a sí mismo” hace referencia a “aquel chico”, con lo que la frase, sin anáfora, quedaría “Aquel chico respeta a aquel chico”, con lo que daría pie a confusiones y a un lenguaje mucho más complicado.

“Rogelio y Tere tocan un instrumento, él toca el piano y ella el violín. ” Aunque ya se hayan mencionado los nombres de las dos personas, se debe repetir el género de cada uno de ellos, “él” y “ella” para dejar claro qué instrumento toca cada uno.

“Me encanta tu jarrón, este que tienes sobre la mesa.” En este otro ejemplo el “este” sirve para enfatizar el jarrón al que se refiere la persona que habla,

“Aquí fue Troya, aquí mi desdicha.” El “Aquí” se repite como elemento que permite también hacer que el elemento mencionado quede enfatizado.

Espero que estos ejemplos de anáforas te hayan ayudado a entender mejor qué son y cómo funcionan.

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  1. #1 juana dijo:

    14 junio 2016 a las 1:15 am

    me sirvió de mucha ayuda para mi trabajo

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