Ejemplos de actos reflejos

Publicado el: 17 Nov 2016 por Ruben, guardado en: General

Tenemos ejemplos de acto reflejos casi a diario cortesía de nuestro propio cuerpo, por lo que en cuanto leáis algo más sobre lo que en realidad son seguramente los identifiquéis rápidamente, ya que seguramente habréis experimentado en vosotros mismos lo que es un acto reflejo en varias ocasiones.

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Qué es un acto reflejo

El acto reflejo es, en definitiva, una respuesta que no requiere de ningún tipo de aprendizaje y que realiza tu cuerpo por necesidad propia ante un estímulo exterior.

Es de hecho el resultado de coordinar las que se conocen como las tres etapas en las que se fundamenta la fisiología del sistema nervioso: excitación, conducción y reacción.

¿Cómo se produce un acto reflejo?

De este modo podemos decir que para que un se origine una respuesta de nuestro como un acto reflejo previamente será necesario captar el estímulo, que conduce al impulso nervioso que se produce y, finalmente, se ejecuta en la respuesta que es el acto reflejo en sí.

Diferencia con arco reflejo

Tenemos que señalar como muchas personas confunden lo que es un acto reflejo, que acabamos de explicar con un arco reflejo, que corresponde al conjunto de estructuras anatómicas que median entre el receptor y el efector, que es el trayecto que recorre el impulso nervioso desde el receptor hasta el efector.

Para entenderlo algo mejor podemos decir además que el acto reflejo en sí no es más que esa respuesta que da el sistema nervioso a un estímulo, por ejemplo un golpe, pero en cambio los arcos reflejos se pueden clasificar en monosináticos o simple y en polisináticos o compuestos. En el primer caso sólo actúan una neurona sensitiva y otra motora, mientras que en el segundo se intercalan entre las ya mencionadas, otras neuronas. Esto sin embargo deriva en que en un acto reflejo a partir de un arco reflejo compuesto intervengan por lo menos tres neuronas: una sensitiva, una intercalar o de asociación y una motora.

Ejemplos de actos reflejos

Los actos reflejos más comunes son aquellos que responden al dolor ya que de manera automática nuestro cuerpo actúa con rechazo hacia ellos.

Por ejemplo, cuando te quemas, automáticamente tu cerebro manda la orden de retirar la mano o la parte quemada, sin necesidad de pensarlo siquiera.

Cuando te golpeas, etc. pasa lo mismo. Y esto sería aplicable a cientos de situaciones más, ya que cabe destacar que, como la mayoría de ejemplos de actos reflejos dados en este artículo, suelen ser con una finalidad defensiva, en las que el cuerpo (por orden del cerebro evidentemente) decide ejecutar actos de emergencia, para los cuáles no te da tiempo a pensarlos, se realizan solos.

Por otro lado al margen de los actos reflejos generados ante el dolor, podemos señalar también que el hecho de parpadear cuando algo está a punto de entrarte en el ojo o levantar el brazo cuando alguien lanza una pelota hacia ti esto serían actos reflejos e incluso toser y estornudar son reflejos. Estos dos últimos se debe a que su acción sirven para despejar las vías respiratorias de elementos irritantes.

Por otro lado tenemos el conocido acto reflejo de levantar la rodilla cuando el médico no las golpea. Este tiene incluso un nombre concreto que es el de acto reflejo rotuliano. Ademas, pertenece al grupo de los reflejos tendinosos profundos (RTP) ya que el médico lo que nos golpea en realidad es el tendón rotuliano. Al recibir el golpe se estira el tendón y el músculo del muslo a él conectado. Y a la médula espinal le llega un mensaje que informa de que el músculo se ha estirado de modo que nuestra rodilla se eleva.

Cuando el “mensaje” del gople llega a la médula espinal envía enseguida otro mensaje hacia el mismo músculo indicándole que se contraiga. Dicha contracción muscular hace que la parte inferior de la pierna se dispare y patee hacia delante, de modo que levantamos la rodilla sin que sepamos muy bien a que se debe. El porqué de esta sencilla “prueba” que a todos nos han hecho de pequeños e incluso de mayores se debe a que este acto reflejo es importante para mantener el equilibrio. Debes saber que mientras estás de pie, la fuerza de la gravedad puede provocar que la rodilla se te doble ligeramente, algo que podría hacerte caer si no dispusieras del reflejo rotuliano para poner recta la rodilla y aguantar de pie bien derecho.

Por ello podemos decir que los actos reflejos, y este en concreto, son muy importantes en nuestras vidas. De hecho los médicos siempre evalúan los reflejos tendinosos profundos con la finalidad de poder estar seguros de que el sistema nervioso funciona correctamente. Aparte del reflejo tendinoso profundo de las rodillas, los médicos también pueden evaluar este tipo de reflejos en los codos, las muñecas y los tobillos.

Si buscamos situaciones más concretas pero que son comunes a todos, podríamos decir que un acto reflejo sería también respirar profundo al entrar en agua fría. Una respuesta de nuestro organismo ante la sensación de notar un cambio de temperatura brusco y que tiene como reflejo el que respiremos fuerte.

Podemos decir además, que cuando somos pequeños tenemos muchos más actos reflejos que en la edad adulta. En concreto, los bebés cuentan con muchas respuestas reflejas de un estímulo, como por ejemplo cuando un recién nacido te coge el dedo cuando lo colocas en el centro de su mano. Los bebés tienen el estímulo del tacto más desarrollado de modo que cuando les tocas responden cogiendo lo que sienten.

Del mismo modo si colocas el dedo cerca de la boca de un bebé, comenzará enseguida a buscarlo para succionar como si estuviera comiendo. Es un acto reflejo al notar que tocan su boca como siente el pecho de su madre cuando le da la leche materna.

Son muchos los tipos de acto reflejos que puede realizar e incluso aprender el organismo dependiendo de las vivencias y las experiencias de cada uno, sin embargo serían demasiados como para recogerlos en este artículo que se limita a recoger los ejemplos más claros de acto reflejos.

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